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Axl Rose cumple 60: Fue la voz y líder de la banda de rock más importante de los 90’s. Guns N’ Roses

Vivió un enorme éxito en la banda que formó con Slash. La larga reclusión. Sus escándalos en los recitales. Y el regreso a los escenarios.

Axl Rose junto a Slash en uno de los últimos recitales

Axl Rose cumple 60. Tal vez el último rockstar de la vieja escuela. Una estrella modelada en otro tiempo, para otro tiempo. El pelo largo, el paso arrastrando alternadamente los pies de manera lateral mientras su cuerpo se cimbrea, los jardineros de jean, las polleras escocesas, los escándalos, los shows interrumpidos, las peleas con sus compañeros de banda, la impactante presencia escénica y su voz, con un enorme rango y con la ductilidad para lucirse en el grito o en las baladas quietas.

En 1986, tuvieron ofertas de varias discográficas. Se habían convertido en una pequeña sensación en el circuito de clubes de Los Ángeles. El grupo era potente, y Axl, su frontman, tenía un poder magnético. Había sensación de peligro cada vez que subía al escenario. Esa adrenalina se traspasaba al público. Después de firmar contrato con Geffen, entraron al estudio. Primero salió un Ep con cuatro canciones. Y en 1987, Appetite for Destruction.

El disco no tuvo demasiada repercusión en los primeros meses. Vendió 200.000 copias. No estaba mal para una banda nueva; mostraba su potencial. Sin embargo, ni las radios ni MTV pasaban sus temas. La discográfica decidió focalizarse en otros artistas que estaban rindiendo más. Hasta que un gerente pidió una última oportunidad a MTV. Arregló que el video de Welcome to the Jungle fuera pasado durante tres noches consecutivas.

Esas tres pasadas del clip desataron el fenómeno. El disco, casi un año después de su salida, llegó al número uno. Con los años se convirtió en el debut más vendido de una banda en Estados Unidos. Más de 30 millones de copias. Paradise Ciy y Sweet child of Mine también se convirtieron en hits.

La impuntualidad de Axl Rose es uno de sus rasgos más característicos como performer. Su banda debe haber batido un récord de shows empezados con varias horas de tardanza. No sería temerario afirmar que nunca empezó una actuación sin antes haberse demorado un tiempo considerable que impacientó a la audiencia. Cuando en 1992 salieron en gira con Metallica, la banda de Hetfield decidió comenzar ellos las actuaciones para no tener que depender de los caprichos de Axl. Metallica tocaba y se iba. A veces la distancia entre el último tema de Metallica y el primer tema de los Guns & Roses era de tres horas.

Pero una noche en Montreal, James Hetfield sufrió quemaduras en el escenario por un efecto espacial que salió mal. Metallica interrumpió la actuación por la mitad y esperó en el backstage que su cantante regresara del hospital. Tenían la intención de reanudar la actuación si Hetfield volvía en condiciones. Mientras tanto le pidieron a los Guns N’ Roses que subieran ellos para que la gente no se sintiera defraudada. Pero con Axl eso fue imposible.

Entre la salida accidentada de Hetfield y el primer tema de la banda de Axl y Slash, pasaron tres horas. Pero apenas comenzó el show, Axl dijo que el sonido era muy deficiente y que su voz esa noche no estaba en condiciones y abandonó el escenario. La paciencia del público se agotó y se desataron graves disturbios. Hubo decenas de heridos y destrozos por cientos de miles de dólares. Pero a Axl no le importó demasiado.

Guns N’ Roses editó Use Your Illusion I y II en 1991. Eran la banda más grande del planeta. El lanzamiento tuvo características inéditas. En lugar de editar un disco doble, dividieron el lanzamiento en dos volúmenes independientes. Más de treinta canciones que recorrían el amplio espectro que la banda manejaba.

El heavy desbocado, las canciones que eran vehículo para el lucimiento de Slash, covers de McCartney y Dylan, y baladas épicas. Entre los dos vendieron más de 35 millones de copias. El tour fue largo, polémico y tremendamente exitoso. En 1992 llegaron por primera vez a la Argentina. 

Su presencia provocó una conmoción como pocas veces se ha visto en el país por la llegada de una banda. Fueron días frenéticos, casi ridículos y esta vez no por culpa de Axl y sus compañeros. Críticas explícitas del presidente Menem, miles de fans en la puerta del hotel, entradas agotadas, el tema omnipresente y exacerbado en los medios y hasta un episodio luctuoso con el suicidio de una joven (y el posterior del padre) después de una discusión familiar por la banda. Volvieron en 1993 y esos fueron los últimos recitales que dieron en muchísimo tiempo.

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